El Mundial de Futbol 2026 no solo representará uno de los mayores acontecimientos deportivos de la historia para México, también será una oportunidad sin precedentes para demostrar al mundo la riqueza de su gastronomía y la capacidad de su industria restaurantera para atender a millones de visitantes internacionales.

Para el chef Benigno Vázquez de ASPIC Instituto Gastronómico, el verdadero reto comenzará fuera de los estadios, donde restaurantes, mercados, hoteles, cocinas tradicionales y productores locales tendrán la oportunidad de convertir cada platillo en una experiencia que fortalezca la imagen de México como destino gastronómico.
«La gastronomía mexicana jugará un papel fundamental en la experiencia de los aficionados internacionales durante el Mundial. Más allá del fútbol, la comida será uno de los principales elementos que marcarán su visita a México», comentó Vázquez.
El especialista considera que el evento deportivo impulsará mucho más que el turismo tradicional, ya que millones de visitantes buscarán conocer la cultura mexicana a través de sus sabores.
«Los aficionados además de asistir a los partidos también disfrutarán el ambiente local, recorrer mercados, probar sabores auténticos y conocer la cultura gastronómica del país. Esto puede generar una importante derrama económica para restaurantes, mercados, productores locales y destinos turísticos,» añadió Vázquez.

Sin embargo, aprovechar esta oportunidad dependerá de contar con personal altamente capacitado. En ese sentido, ASPIC destaca que la formación profesional será un elemento estratégico para garantizar experiencias gastronómicas memorables que fortalezcan la reputación internacional del país.
Desde hace décadas, ASPIC ha formado chefs, especialistas en gastronomía y profesionales de la hospitalidad que hoy participan en los principales restaurantes, hoteles y empresas del sector alimentario. Para la institución, eventos internacionales como el Mundial representan la confirmación de que invertir en educación gastronómica también significa invertir en competitividad turística.
«Uno de los principales retos será mantener altos estándares de calidad, capacidad operativa y seguridad alimentaria. La industria restaurantera debe estar preparada para recibir visitantes de todo el mundo ofreciendo un servicio eficiente y una experiencia positiva», explicó Vázquez.
El chef añade que será indispensable fortalecer la capacitación del personal y mantener certificaciones como Distintivo H, HACCP y otros estándares internacionales que garanticen buenas prácticas de higiene y atención al cliente.
Más allá de la operación diaria, el Mundial también representa una vitrina para mostrar la enorme diversidad culinaria del país. Ingredientes como el maíz, el chile, el frijol, el cacao, el nopal, el maguey y los agaves, junto con técnicas ancestrales como el uso del metate, el molcajete o la elaboración artesanal de tortillas, forman parte del patrimonio culinario que México podrá compartir con una audiencia global.
«El Mundial representa una gran oportunidad para consolidar a México como una potencia gastronómica global. Nuestro país ya cuenta con reconocimiento internacional gracias a su alta cocina, sus chefs y restaurantes galardonados. Este evento permitirá mostrar al mundo la calidad de nuestra cocina tradicional y contemporánea», destacó el docente de ASPIC.

Para la institución educativa, el verdadero legado del Mundial no deberá medirse únicamente por el número de visitantes, sino por la capacidad de convertir el turismo gastronómico en un motor permanente de desarrollo.
«No solo se trata de que los turistas vengan a comer, sino de que conozcan el origen y la historia detrás de cada platillo. Talleres de cocina, experiencias con cocineras tradicionales y recorridos gastronómicos pueden posicionar a México como un destino gastronómico imperdible», concluyó Benigno Vázquez.
Con la mirada puesta en 2026, ASPIC Instituto Gastronómico considera que formar profesionales capaces de preservar las tradiciones culinarias, innovar en la cocina y ofrecer experiencias de clase mundial será una de las mayores contribuciones para que el Mundial deje un legado que trascienda el deporte y fortalezca el prestigio gastronómico de México.