El tiempo y la distancia empezaron a sentirse distintos para Spencer Brown cuando, tras varios días en terapia intensiva, los médicos confirmaron que la condición de su papá, Gary, era irreversible y que sería trasladado a cuidados paliativos. La distancia complica aún más el panorama, pues más de 3 mil 400 kilómetros los separan.
Durante un par de años, Gary, radicado en Florida, había presentado problemas para respirar. Tras meses de estudios, determinaron que necesitaba una nueva válvula cardíaca. La cirugía se realizó el 17 de marzo, tres días antes de su cumpleaños 79, con la expectativa de una recuperación favorable.
Sin embargo, su estado de salud empeoró e incluso respirar se volvió más difícil. Hace unos días, su nieto Kayden lo encontró en una situación crítica y decidió llevarlo al hospital.
“Los resultados de las pruebas indican que, lamentablemente, las aventuras de mi papá están llegando a su fin”, cuenta Spencer, quien vive en Puerto Vallarta y busca viajar para poder acompañarlo en este momento.
Ante este panorama, lanzó desde el vecino estado de Nayarit la campaña “Help Spencer Brown be with his Dad when needed the most” en GoFundMe, con una meta de 200 mil pesos, ya que su trabajo es 100% por comisión y no puede dejar de percibir ingresos ni tomar mucho tiempo libre.
“Quiero pasar con él todo el tiempo que le queda (…) Mi papá siempre ha estado ahí para mí toda mi vida. Ahora me toca a mí estar ahí para él cuando más me necesita”, señala en la colecta.
Una historia que se construyó en México

La relación entre Spencer y su papá no siguió una ruta tradicional, pero sí constante. Aunque sus padres se divorciaron cuando él tenía cuatro años, Gary siempre encontró la manera de estar presente: viajes, visitas y tiempo compartido.
“Siempre supe que podía llamarlo y que dejaría todo lo que estuviera haciendo si eso nos daba la oportunidad de estar juntos”, detalla Spencer.
Años después, cuando Gary se mudó a Puerto Vallarta por trabajo, su hijo también encontró ahí un nuevo comienzo. Vivieron juntos, viajaron por carretera desde Orlando hasta México y construyeron recuerdos que, con el tiempo, se volvieron referencia.
Allí, Spencer conoció a su esposa Mariana y tuvieron tres hijos, entre ellos Kayden, quienes crecieron con la presencia de su abuelo, con quien compartieron momentos que hoy añoran, como salir a pescar en la Bahía de Banderas. Esa historia explica la urgencia por estar a su lado.
Una red de apoyo que sostiene los cuidados paliativos

El papel de la familia se vuelve central en esta etapa, ya que acompaña al paciente, participa en su cuidado, en la toma de decisiones y en la forma en que atraviesa este proceso.
De acuerdo con el Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores (INAPAM), los cuidados paliativos se brindan en fases avanzadas, cuando el daño es irreversible y el enfoque cambia hacia aliviar el sufrimiento y priorizar la calidad de vida.
En la práctica, implica atender más que el dolor físico. El impacto puede ser también emocional, psicológico y espiritual, por ello, entre las funciones de sus seres queridos están:
- Brindar apoyo físico y emocional
- Facilitar la comunicación con el personal médico
- Generar espacios para expresar miedos, necesidades y decisiones
En este proceso también hay lugar para cerrar ciclos, ya que las huellas emocionales no se limitan a la persona enferma, alcanzan a su entorno cercano. Poder hablar, reconciliarse o despedirse forma parte de acompañar con dignidad.
Acceso desigual a nivel mundial
A pesar de su importancia, el acceso a cuidados paliativos sigue siendo limitado a nivel global. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que anualmente 40 millones de personas necesitan cuidados paliativos, pero solo el 14% de ellas reciben esa atención.
Parte del problema radica en que muchos sistemas de salud no contemplan los cuidados paliativos dentro de sus políticas públicas. A esto se suma la falta de formación especializada entre profesionales de la salud y el acceso restringido a medicamentos esenciales para el manejo del dolor, como los analgésicos opiáceos.
De acuerdo con un estudio en 234 países y territorios, solo 20 cuentan con servicios de cuidados paliativos plenamente integrados, mientras que el 42% carece de ellos y un 32% ofrece atención limitada o aislada.







Una colecta que avanza
En solo cuatro días, la colecta que ayuda a la reunificación de padre e hijo ha tenido una gran respuesta, ya que reporta un avance del 92%, con la recaudación de casi 183 mil pesos, gracias a 56 donaciones. Para amplificar su alcance y que más personas se sumen, los seres queridos de la familia Brown comparten la campaña en redes sociales.
“¡No sé qué voy a hacer sin mi papá! ¡Voy a volar el lunes y pasaré todo el tiempo que pueda con él! ¡Nuestra última aventura juntos! Si pudieran compartir esto con una pequeña nota, sería de gran ayuda”, dice Spencer en Facebook.
Dona y ayúdalos a pasar tiempo de calidad: https://gofund.me/4ca4ad48a