TENEMOS DERECHOS Y OBLIGACIONES.

 

Antonio Flores Galicia.

Actuemos responsable y equilibradamente, comprendamos a los demás y tratémoslos como iguales, sin importar personas ni clases sociales y sin querer hacer de los otros nuestros gustos y conveniencias; urge estudiar y comprender nuestro presente, aseguremos nuestro futuro, veamos lo que debemos evitar, pues cada uno de nosotros es dueño de su destino. Recordemos: Así nací y así soy, se hace camino al andar. Nada se resuelve con comentarios, lamentos o ambiciones, es importante nuestra actuación. Si ya tenemos una meta, llegaremos si caminamos. Somos responsables de nuestro destino.

Estamos rodeados de diferentes personas, con diferente preparación y cualidades, por eso es bueno conocer lo más posible a los demás y siempre debemos tener ante nosotros lo que somos y queremos, Tienen diferente preparación y cualidades, poseen sus propios sentimientos y ambiciones. Pero todos formamos parte de la humanidad, todos somos responsables de la sociedad, por eso no perdamos el tiempo en críticas y juicios. Hasta los jueces deben actuar científicamente en sus juicios, por este descuido se equivocan muchas veces. Cuánto más nos hemos de cuidar de nuestra actuación en juicios de los demás. La humanidad es una y la debemos tratar en todo momento en igualdad de circunstancias, sin que importen las clases sociales ni las religiones; dejemos clases sociales, quitemos tanto eso de la religión, el gobierno los dueños de grandes empresas. Cada persona es responsable de sí misma y su sociedad.

Defendamos y actuemos con igualdad entre todos los seres vivos de la Tierra. Es algo difícil, porque tenemos gustos y ambiciones; pero dominemos nuestras pasiones, costumbres y el corazón. No es fácil controlar, quitar o poner, pero todo es posibles, importa la buena voluntad. Hay que buscar donde sea afín el cerebro con el corazón, si deben actuar las manos o los labios: Seamos, no parezcamos; muchas veces aparece una conducta impía y terca o voluntad rebelde; se dirá que nuestro corazón es débil. No hagamos caso a lo que dicen de nosotros, no todos pensamos igual ni queremos lo mismo. La sociedad es un cúmulo de voluntades y allí debemos encontrar y actuar con equilibrio. Existe la carrera del corazón herido. Urge correr, llegar a la meta, tiremos aplausos y conveniencias, actuemos siempre con la verdad. Adelante, caminante. Llegan a la meta los que corren, no los que aplauden.

Qué fastidiosas y reacias son muchas prácticas. Y allí llega el poder de los que se creen dueños de la libertad de sus subalternos. Vivimos en un jardín de malas yerbas sin escardar, productos de la naturaleza grosera.; gobiernos sin conciencia, casi bestias incapaces de raciocinio, ocupamos equilibrio, verdad, responsabilidad. Se han tenido y se tienen grandes ciudadanos, valientes, inteligentes y grandes actores del bien. Sí tú no eres, ten presente que puedes ser. Todo es posible cundo se tiene buena voluntad.

Confía y utiliza tu inteligencia y tus estudios; domina la ignorancia y gustos convenencieros. Confía en lo que puedes si utilizas tu inteligencia y tus estudios. Quita actos criminales, aunque los sepultes te seguirán molestando de alguna manera, La virtud misma no se escapa de calumnias. Preocúpate de las leyes gubernamentales y de las normas de tu religión. Cuidado, “El dinero no es la visa, es tan sólo vanidad”. Pasan los años, aparecen diferentes norma, pero cada persona es responsable de su destino. Mucho te falta culpa tuya.

Toda persona debe conocer los grandes principios de la sociedad. Allí está la obligación de todos de la ciencia, lo que se debe quitar o poner. Los grandes principios se deben conocer, enseñar y ser utilizados. Las personas somos las responsables de conocer y enseñar, de mejorar. Investiguemos.