SEPAMOS VIVIR BIEN

 

Antonio Flores Galicia.

No vivamos con gustos y conveniencias, sino siempre avancemos hacia el bien, el progreso y la verdad. Cada persona es responsable de sí misma. Debe conocerse, ver lo bueno y lo malo, lo que debe utilizar o quitar. Todos somos responsables de nuestro destino, por eso no perdamos nuestra vida haciendo gustos y caprichos, lo que los otros quieren o te piden. Es urgente investigar, guardar lo bueno y tirar conveniencias de los otros, pues nada vale por las personas que lo dicen ni por conveniencias, siempre debe estar la verdad, quitar gustos, caprichos y conveniencias-

Pero, tengamos presente que es muy difícil entregar la verdad, pero debemos avanzar, quitar o poner, tirar gustos de los otros y conveniencias de los que se creen importantes por el puesto que tienen, su fama y conveniencias. Por eso es necesario leer, investigar, avanzar. Para escribir un tema que me encomendaron en la UNAM, busqué libros en distintas bibliotecas y no encontré lo que buscaba, busqué en los puestecitos de revistas del Zócalo y hasta me asusté porque estaba el libro que buscaba, el dueño se dio cuenta de mi actuación cuando lo encontré, le dije que buscaba un libro que había prohibido el gobierno, me invitó a su casa a comer y allí me dijo por qué lo tenía, me lo regaló y me dijo que siempre que necesitara libros prohibidos fuera a su domicilio. Por eso tengo libros que han prohibidos el gobierno y la iglesia y estoy seguro de que debemos investigar la verdad y no aceptar lo que leemos o nos dicen, sino investigar la verdad. Cuánto me han ayudado intelectuales y preparados y me río de los que no me aceptan la verdad.

Para entregar la verdad, se ocupa ser fuertes ante los oponentes, porque se pierde ante los ambiciosos, los tontos y “barberos”. Por eso muchas veces mejor no expongo la verdad y menos ante desviados que por el puesto que tienen se imaginan ser poderosos y veraces. Cuántas mentiras y conveniencias tienen los creídos y convenencieros. En una investigación religiosa le pregunté a un perito en teología lo que se debía entender en el escrito que le presenté y me dijo que él no perdía el tiempo con tontos, se lo pregunté a otro también perito y en tres minutos me dijo la verdad. Así es la vida, por eso busquemos la verdad sin temor ante creídos y convenencieros.

Seamos valientes, inteligentes y decididos. Que no nos dominen los creídos que muchas veces son tontos, pero famosos por varias razones. La verdad debe estar delante de todo. Como es difícil entregarla y aceptarla, superemos todo oponente y avancemos. Pero actuemos buscando y entregando la verdad, todo es posible cuando se tienen buena voluntad. Cuántas realidades y verdades he encontrado actuando con los 17 puntos necesarios en investigaciones importantes que ni Presidentes de la República ni importantes Obispos podían rencontrar y por eso he salvado a un Gobernador que iban a matar, a dos Presidentes de la República y secretos que no podían encontrar obispos. Pero como estas investigaciones son secretar, mejor acepto que digan actualmente que soy un tondo, porque estas investigaciones deben ser secretas y no se deben tener ambiciones.

Cuando se tiene preparación, investigación y control de la personalidad, es posible encontrar la verdad. Cuánta risa me da, en secreto, la cantidad de mentiras y ambiciones que se tienen actualmente y se han tenido en todos los tiempos y lugares del mundo. Pero, avancemos, quitemos tantas mentiras y ambiciones personales y sociales, porque se descontrola la persona y la sociedad. Por eso se nos dice: “El dinero no es la vida, es tan sólo vanidad”. Cuando leo documentos de todos los tiempos y lugares, me doy cuenta de cuántas desviaciones se dan y se aceptan por fama y conveniencia. Mejor, vive feliz y contento, tira el Documento Q, el Cuneiforme Sumerio, el Código de Hammurabi, Escenas Asirias de Antes de Cristo, el Evangelio de José, etc. Muchos conocen más, pero lo que me importa es decir que es importante encontrar la verdad y más entregarla, aunque muy pocos la acepten. Cuánto se utilizan las mentiras que convienen.

La sociedad necesita la verdad, para que no esté dominada por “enfermos de la mente”. Seamos fuertes, mejor invito a que nos riamos de los creídos y ambiciosos, de los que se creen sabios y santos, ´porque la realidad es otra y las personas somos responsables de nosotros y la sociedad.