DEBEMOS SER BUENOS CON TODOS

, Antonio Flores Galicia.

Cristo dijo a sus apóstoles cuando andaba predicando en los pueblos de Israel. ¨¨Me da lástima esta gente; ya llevan tres días conmigo y no tienen qué comer. Si los mando a sus casas en ayunas, se van a desmayar en el camino. Además, algunos han venido de lejos¨. Sus discípulos le respondieron : “¿Y dónde se puede conseguir pan, aquí en despoblado, para que coma esta gente?”. Cristo les preguntó: “Cuántos panes tienen”. Ellos contestaron: Siete.

Les doy una ayuda para cuando lean la Biblia. En Israel Cristo predicaba en los campos, porque al Templo de Jerusalén solamente podían entrar si dabas dinero y los sacerdotes les decían que dieran dinero y ellos iban a pedir por ellos.; Cristo predicaba en los campos y montañas, porque en Jerusalén se tenían cinco grupos políticos que buscaban grandeza y poder defendiéndose de las regiones poderosas y Cristo actuó como hombre, Dios y Hombre verdadero. Los humanos lo dominaban y entregaba, doctrina, ayuda y perdón- Mucho cuidado con los nombres e intenciones doctrinales que se tenían.

Cristo mandó a las gentes que se sentaran en el suelo, tomó los siete panes que llevaba, pronunció una acción de gracias, partió los panes y se los fue dando a sus discípulos para que los distribuyeran y ellos los distribuyeron a las gentes. Tenían unos cuantos pescados, Cristo los bendijo y mandó a sus discípulos que los distribuyeran. Eso comían las gentes en esos lugares y tiempos. Nosotros debemos ver cómo se puede ayudar a los pobres y necesitados. Cada persona debe ver qué puede hacer para ayudar, pero debe cuidar que sea ayuda y no ayuda para que el limosnero siga con una errónea conducta como se tiene en muchos que andan utilizando su vida para conveniencias. De cuántas desviaciones de esto que tengo seguridad que existen. Adelante, has el bien sin ver a quien, pero corrige las maldades que se tengan.

Mucho cuidado, veamos bien cómo es nuestra persona y nuestra conducta. No perdamos nuestra vida en comentarios y rechazos, muchas veces hemos pecado, hemos comentado maldades e injusticias, hemos descuidado lo que se debe hacer para ayudar a las personas y corregir a nuestra comunidad cristiana. Con cantos y peregrinaciones en nada se adelanta, es urgente la conducta. Tampoco digas que ya te confesaste, ve si te has corregido. Veamos si hemos cometido injusticias y maldades. No utilicemos nuestros días en críticas a nuestros padres o sacerdotes y las autoridades civiles, sino veamos qué podemos hacer para mejorarnos y mejorar a la sociedad.

Actuemos teniendo en cuenta lo que se nos dice, sin acomodar a nuestra persona a conveniencias, ni fama, ni dinero. Cristo nos dice lo que hagamos, cómo debemos ser en los aspectos del dinero, la economía, las desviaciones humanas. Mucho cuidado, porque actualmente estamos como muchos en todos los lugares y tiempos. Hasta en los templos se tienen desviaciones como las tenía el famoso Templo de Jerusalén. En la actuación de los cristianos se tienen grandes desviaciones, pero dicen que todo es para gloria de Dios. Cuánta valentía se necesita para lo que se debe quitar y cómo se debe actuar. Estamos igual que cuando Cristo entró al Templo de Jerusalén, se ocupa que actuemos y gritemos con valentía y sin miedo. Urge ver lo que hay y hacer lo que Cristo nos dice.

Imitemos a Cristo, quitemos el mal y pongamos el bien, dejemos a un lado conveniencias, gustos y ambiciones. Que haya siempre la preocupación de hacer lo que Cristo nos dice, que no utilicemos nuestra vida solamente preocupados por dinero, fama y poder. Recordemos que todo se termina al morir. Controlemos nuestra actitud: “El dinero no es la vida, es tan sólo vanidad” y “De qué le sirve al hombre ganar todo el mundo si pierde su alma”. Te conviene hacer lo que Cristo nos dice; contrólate; purifica tus culpas en vez de peregrinaciones y cantos. Hay que quitar eso egolatría que actualmente se tiene y se creen perfectos. Fortalezcamos nuestra vida y el cristianismo que actualmente está muy desviado en nuestro entorno, se dice como en los tiempos judíos “dame y yo

le pido a Dios por ti”. Busquemos que haya verdaderas conversiones; vayamos hacia adelante; tiremos maldades del pasado.